Impulsamos, acompañamos y sostenemos procesos de desarrollo personal y expansión organizacional. Cooperamos profesionalmente en la dirección estratégica del capital humano desde un modelo de gestión por competencias diseñado para la alta performance.

enero 15, 2011

La hamaca en el árbol.

Traducción:

Viñetas fila superior, de izquierda a derecha:

  1. Cómo el cliente lo explicó
  2. Cómo el Project Leader lo entendió
  3. Cómo el analista lo diseñó
  4. Cómo el programador lo escribió
  5. Cómo el consultor de negocios lo describió

Viñetas fila inferior, de izquierda a derecha:

  1. Cómo el proyecto fue documentado
  2. Qué instaló la sección de Operaciones
  3. Cómo el consumidor fue facturado
  4. De qué manera fue respaldado el proyecto
  5. Lo que el consumidor realmente necesitaba

Qué nos pasa con la escucha???????

"Oír" es un fenómeno biológico. Cuando a ese fenómeno biológico le añadimos la interpretación obtenemos el "escuchar". Y cuando advertimos que escuchar implica “interpretar” inmediatamente se desvanece de la escucha todo rastro de pasividad. Y entendemos aquí un "escuchar" en sentido amplio: no sólo escuchamos las palabras, sino también los silencios, las miradas, las sonrisas, las actitudes, las posturas, los gestos. Todo ello es constantemente interpretado en el escuchar.

Distinguimos con Austin tres niveles de actos:

a. Los actos locucionarios, configurados por las palabras en sí mismas, esto es, la concatenación de sonidos articulados que dentro de una cierta comunidad están dotados de cierto significado.

b. Los actos ilocucionarios, consistentes en la categorización de los actos locucionarios dentro de una o varias de las secciones enunciadas en las distintas taxonomías de los actos del habla. Cada acto locucionario configuraría, pues, por ejemplo, en este segundo nivel ilocucionario, una afirmación, una declaración, un juicio, un pedido, una oferta, una promesa ...

c. Los actos perlocucionarios. Tras cada acto ilocucionario es dable, finalmente, advertir un tercer nivel de acción: asombrar, convencer, persuadir, enternecer, irritar, indignar, fastidiar, conciliar ...

La conversación: una danza de inquietudes y expectativas

Pero hay aun otro aspecto a considerar. Y es que cuando escuchamos no sólo fabricamos historias acerca de las inquietudes de nuestro interlocutor, sino que también lo hacemos respecto de nosotros mismos. Cada vez que escuchamos estamos también interpretando de qué manera lo dicho afecta nuestro propio futuro, abre o cierra posibilidades, rearticula nuestro mundo ...

Así pues, como expone el filósofo alemán Hans Georg Gadamer, en toda conversación se produce una "fusión de horizontes": bailamos una danza donde se funden dos relatos por cada parte: el de la interpretación que el oyente efectúa sobre las inquietudes del orador, y el de la interpretación que el oyente también efectúa sobre el modo como lo dicho por el orador afecta su propio mundo. Y además, ambas partes están haciendo esto al mismo tiempo. Ambas contribuyen a la conversación con dos relatos simultáneos, subyacentes a lo locucionario y lo ilocucionario. Y la fusión que cada parte realiza de tales relatos es absolutamente original.

"No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos"

Talmud


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