Impulsamos, acompañamos y sostenemos procesos de desarrollo personal y expansión organizacional. Cooperamos profesionalmente en la dirección estratégica del capital humano desde un modelo de gestión por competencias diseñado para la alta performance.

enero 17, 2011

Uno dice lo que dice ...

"Estaba trabajando con un grupo de directores de un importante ferrocarril, a principios de los ´50, cuando me interrogaron sobre la forma de optimizar el manejo de un patio de maniobras. Señalé que una técnica matemática recién desarrollada, llamada programación lineal, podría mejorar considerablemente las operaciones. Respondí a la mayor parte de las preguntas que los directores habían planteado. Los managers me pidieron que describiera la técnica. Reducirla a lenguaje ordinario no era fácil, pero lo intenté.

A lo largo de mi exposición, uno de los integrantes de la junta no cesó de regular constantemente su audífono. Aquello me distrajo mucho, aunque no podría decir si estuvo sintonizándome o des-sintonizándome. Al terminar mi explicación de la programación lineal me hicieron otra serie de preguntas. A continuación, se aclaró la garganta, y anunció su intención de decir algo. La sala quedó en silencio.

Dijo: - Joven (Su vista también dejaba algo que desear), no escuché la mitad de lo que dijo. De lo que pude escuchar no entendí la mayor parte. Pero llevamos en esto más de veinte años, y no funcionará."

Extraído de Fábulas antiburocráticas, de Russell Ackoff, cit. por Walter Salama, Pequeñas historias para grandes momentos.

La matriz básica del escuchar nos remite a a tres ámbitos diferentes: el ámbito de la acción, el ámbito de las inquietudes, y el ámbito de lo posible.

Con relación al primer ámbito, hemos ya definido lver post anterior) los conceptos de actos locucionarios, ilocucionarios y perlocucionarios. Con respecto al segundo, hemos concluido que al escuchar estamos fabricando concomitantemente un relato, una interpretación, acerca de aquello de lo que el otro se está haciendo cargo en su acción, a lo que hemos llamado inquietud. Finalmente, en relación al ámbito de lo posible, hemos dicho que cada conversación modifica futuro por la fuerza generativa del lenguaje. Se abren y se cierran puertas, emergen o se diluyen posibilidades. Ello nos conduce a una revalorización del poder de las conversaciones como herramientas de diseño de futuro. Pero a estos tres ámbitos cabe todavía añadir un último ámbito fundamental: el del alma. Porque al hablar revelamos nuestro ser a quien escucha. Y si éste a su vez nos escucha desde una posición de apertura se produce entonces ese encuentro de almas que constituye el núcleo de la labor ontológica, la conexión profunda, íntima e intensa desde lo más esencialmente humano en común.

Apertura y respeto

Todos compartimos el carácter común de ser humanos (“nada de lo humano me es ajeno”, diría en tal sentido el literato latino Terencio), pero las formas particulares de ser personas se especifican puntualmente en cada individuo. Así, si el hablar nos revela, la apertura en la escucha encuentra su fundamento en un despojarnos de las formas particulares de ser personas, aceptando y legitimando al otro, y atendiendo a aquello más profundo que todos compartimos.

En otros términos, compartimos la naturaleza humana, pero somos diferentes personas, porque resolvemos los enigmas y desafíos de la vida de distintas maneras. Ahora bien, al escuchar, nos distanciamos de nuestra persona y nos acercamos a nuestro ser esencial y allí reside nuestra apertura.

A ello agregamos que una escucha efectiva implica aceptar al otro como diferente, legítimo y autónomo. Manifestaciones prácticas de esta postura son dejarlo terminar, no llenar con nuestras palabras su historia, no derivar a nuestra propia conversación interna o a nuestra autobiografía. Una escucha efectiva implica tener conciencia de que al hablar se abre una ventana de nuestra alma. Y que el otro se nos revela al hablar.

Dominios de observación para desarrollar un escuchar efectivo.

Partiendo de esta actitud fundamental de apertura, cabe ahora enunciar brevemente tales dominios en orden al desarrollo de las competencias propias de un escuchar eficaz:

Ø Identificar el contexto espacial y temporal de la conversación.

Ø Generar confianza.

Ø Separar los niveles locucionario, ilocucionario y perlocucionario.

Ø Prestar atención a las distinciones compartidas y los contextos de obviedad.

Ø Identificar inquietudes y expectativas

Ø Prestar atención al estado emocional de la conversación o del fenómeno de la escucha en cuestión. Al respecto no sólo debemos tener presente el estado emocional inicial de cada uno de los interlocutores sino también los eventuales cambios en el estado emocional que la propia conversación vaya generando en cada uno de ellos.

Ø Prestar atención a la corporalidad y la gestualidad

Ø Separar nuestra historia personal, y atender al propio tiempo al filtro derivado de la historia personal de nuestro interlocutor cuando él mismo nos escucha.

Ø Tener presente el discurso histórico presente como trasfondo en el orador. Bajo la denominación de discurso histórico aludimos a aquellas metanarrativas generadoras de identidades colectivas (cristianos, árabes, judíos, italianos, gallegos, belgas, coreanos, provincianos, porteños, etc), con sus peculiares códigos, transparentes para quienes están inmersos en ellos, pero que si no son compartidos por ambos interlocutores pueden generar graves dificultades de comunicación. Reconocer la existencia de tales diferencias nos habilita a tender puentes para comprendernos.

Ø Y tener presentes también las distintas prácticas sociales, a idéntico fin

Fórmulas de chequeo de la escucha

a) de la escucha propia …


Qué entendés vos por ...?

Lo que yo escucho que vos me estás diciendo es ...

Veamos si entiendo lo que me estás diciendo …

Qué implica lo que estás diciendo? Hacia dónde vas?

b) de la escucha del otro

Qué interpretás vos de todo esto? Cómo lo ves? Desde dónde lo ves?

Qué te pasa a partir de lo que digo?

Qué emociones o qué conversaciones te genera?

Cuáles son tus ideas respecto de lo que te estoy contando?


"El primer deber del amor es escuchar" Paul Tillich

No hay comentarios:

Publicar un comentario