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junio 30, 2011

La diva interior. Señales fisiológicas y otras.


SEÑALES FISIOLOGICAS

Son aquellas señales corporales que resultan prácticamente incontrolables como el rubor, los sarpullidos, la transpiración, los temblores, … y ok, algunas otras. Todas ellas son algo así como la expresión de la “diva” interior, una experta en melodrama que reacciona de manera exagerada ante situaciones que en el 99% de los casos no implican riesgo vital. Y el problema adicional que nos genera esta diva interior es que una vez que sus signos hacen su aparición en escena, se perpetúan a sí mismos.

No tenemos más opción que aceptar que nuestras respuestas corporales ante cualquier situación o intercambio comunicativo pueden ser gentileza de nuestros demonios interiores.

SEÑALES DELATORAS Y GESTOS DE NEGACION.

A este panorama cabe agregar otros dos tipos de señales igualmente inmanejables:

Además de las señales fisiológicas, señales “delatoras” son todas aquellas mediante las que el cuerpo, sin permiso, transmite sus verdaderas sensaciones, pensamientos y emociones. Son agentes honrados del lenguaje corporal: sólo dicen la verdad. Entre ellas se ubican muy especialmente los microgestos, las señales más sutiles de todo el abanico, tan diminutas que suelen ser imperceptibles. Sin embargo, de alguna manera las captamos. A la manera de una información subliminal, se capta el mensaje aunque no se haya percibido su señal. Los gestos adaptativos, entendiéndose por tales aquellos que llevamos a cabo para tratar de “manejar” o controlar una emoción también se ubican en esta categoría. Por ejemplo, apretar los puños para tratar de contener la ira o autoacariciarnos a modo de consuelo.

Los gestos de negación son otra subespecie de los gestos de autosabotaje, mediante los cuales se resta validez a las propias palabras frunciendo ligeramente los labios, elevando los ojos al cielo o encogiendo los hombros.

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